Cultura lleva la representación del Misteri d’Elx a la catedral de Valencia
• La actuación se enmarca en los actos organizados por la Generalitat para conmemorar el 800 aniversario del nacimiento de Jaume I
• La entrada será gratuita y abierta al público
Valencia (7-11-08).- La Generalitat Valenciana, a través de la conselleria de Cultura y Deporte, llevarán el próximo domingo, 9 de noviembre, a las 19:30 horas, la representación del Misteri d’Elx a la Catedral de Valencia.
La representación del auto-sacramental catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO se enmarca dentro de los actos organizados por la conselleria de Cultura y Deporte con motivo de la conmemoración del nacimiento del rey Jaume I, fundador del Reino de Valencia, hace 800 años. La representación está patrocinada por Ecisa Corporación Empresarial.
Los ciudadanos valencianos podrán presenciar una visión amplia de la riqueza musical de esta obra, que se remonta a la Edad Media y que dispone de elementos incorporados en etapas históricas posteriores. La entrada es gratuita y abierta al público.
El Misteri d´Elx se ofrecerá en la catedral de la ciudad en forma de concierto escenificado, una modalidad que cuenta con un coro integrado por 60 hombres y 12 niños, que realizan una representación adaptada a cada templo, y que es la mejor aproximación posible para conocer el Misteri si no se puede asistir a una representación original en su ciudad natal.
En el caso de la representación en Valencia, los personajes lucirán el vestuario original del Misteri y los símbolos y elementos de la representación original. La escenificación se apoyará también con iluminación especial, tramoyistas y escenógrafos, peluqueros, maquilladores, etc. hasta constituir un equipo formado por casi 100 personas.
Simultáneamente a los cantos, se proyectarán imágenes de la representación original a través de la cual los asistentes podrán conocer y visualizar las espectaculares tramoyas aéreas de la representación original que vienen utilizándose desde hace 500 años y que nunca han salido de la Basílica de Santa Maria de Elche.
Los conciertos escenificados son excepcionales y complejos de montaje, ya que exigen gran amplitud de espacio, por lo que se reservan para grandes templos: Santa María del Mar, Santiago, Palma de Mallorca, o El Pilar de Zaragoza, son algunos de los lugares donde se han celebrado representaciones de este tipo.
La presencia de Misteri en Valencia no es nueva, pues en los años 60 ya se ofreció un concierto escenificado en la Catedral y más recientemente se dio otro ordinario en el patio de la Universidad Vieja.
El Misteri
La Festa o Misterio de Elche es una representación de raíces medievales, dividida en dos actos, que se escenifica cada año durante los días 14 y 15 de agosto en el interior de la Basílica de Santa María. En el Misterio se recrea la Muerte, Asunción y Coronación de la Virgen María, la Madre de Jesús, y en su conjunto presenta numerosos aspectos artísticos e históricos dignos de consideración.
Es, además, la única obra de su género que se ha mantenido viva hasta la actualidad a pesar de las prohibiciones oficiales derivadas del Concilio de Trento respecto a escenificaciones en el interior de las iglesias, circunstancia que la convierte en una pieza de valor único y excepcional para el estudio del teatro religioso europeo de origen medieval. Así lo reconocía también la UNESCO al declararla en 2001 Obra Maestra -la primera española- del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
Guía del concierto
Cuando los órganos rectores de la Festa o Misterio de Elche aceptaron la posibilidad de que su capilla de música, en muy contadas y significativas ocasiones, pudiera llevar a cabo un concierto basado en una selección de las piezas que componen la representación, determinaron que éste tendría que realizarse sin su tramoya ni el movimiento vertical de sus aparatos aéreos.
Esta disposición, forzosamente horizontal, hace que el escenario haya de dividirse en dos partes claramente diferenciadas que hacen referencia a los ámbitos en los que se desarrolla la obra. Por una parte, un tablado que ocuparán los personajes “humanos”: la Virgen María y su cortejo, los apóstoles y los judíos, presidido por un pequeño túmulo que contiene una imagen de María yacente.
Esta imagen, oculta al inicio del concierto bajo un velo, es descubierta en el momento en que durante el Misterio se sustituye al niño que representa a la Madre de Dios por la figura de la patrona de la ciudad y, desde ese instante, centra la atención del acto. El segundo ámbito está formado por un estrado desde el que cantan los personajes celestiales -coros angélicos y la Santísima Trinidad- que en el Misterio descienden desde el cielo simulado en la cúpula de la iglesia de Santa María mediante una compleja tramoya teatral.